jueves, 14 de enero de 2010

Venezuela, sumida en el caos !


Esto es parte de un articulo de Carlos Salas. publicado en Noticias Yahoo, Por lo extenso decidí colocar lo que consideré más importante...

Con 28 millones de habitantes, una reserva de petróleo para dejar boquiabiertos a los árabes, inmensos recursos naturales en materias primas, ríos copiosos, selvas tupidas y un territorio que duplica a España, el país que preside Hugo Chávez atraviesa una de las peores crisis económicas de su historia.

El PIB ha retrocedido un 2,9 en 2009, la inflación es del 25% (bueno, la oficial), el bolívar se ha devaluado tanto que si el Libertador levantara la cabeza cambiaría el nombre a la moneda; la industria se ha evaporado, el país no produce casi nada y encima, después de México, se ha convertido en la meca del crimen: 10.000 asesinatos cada año. La mayoría son venganzas de bandas criminales que actúan en barrios pobres, así como robos con homicidio, tan normales como beberse una piña colada.

Un tsunami de calamidades provocado por Chávez ...
Hugo Chávez no ha podido detener este tsunami de calamidades porque él las ha provocado. En primer lugar, metiendo miedo a las empresas privadas amenazándolas con expropiar sus bienes, sus tierras y su producción. Y lo ha hecho con el café y otras industrias alimentarias. Resultado: los sustitutos que tenían que manejar haciendas y plantas industriales, tractores y almacenes, no sabían lo que significa la palabra planificación, y como decía un economista venezolano, los tractores hoy se pudren en el campo.

Como el libre mercado suena a demonio con tridente, Chávez ha pensado que los decretos y las leyes son más eficientes que "la mano invisible" de los emprendedores. Por legislar, ha legislado hasta el cambio del dólar, el cual por decreto se estableció en 2,15 bolívares hace un año, tras haber suprimido tres ceros también por decreto. Esto originó un mercado negro de divisas tan colosal que en las playas, los vendedores de coco cambiaban dólares a seis bolívares, y euros a nueve. Genial.

Es verdad que algunos de los problemas de Venezuela son endémicos o antiguos, pero se esperaba de un militar con todo el poder (el mayor que ha tenido alguien en ese país desde Bolívar), acabase con lustros de incompetencia, y décadas de corrupción. Nada de eso. Ni siquiera ha construido centrales de derivados del petróleo para amortiguar la dependencia hidroeléctrica.

Ahora bien, el éxito de Chávez consiste en haberse ganado a las clases populares. Quienes poco tienen, poco piden. La prueba es que cuando anunció los cortes de luz, prometió el mandatario que no afectarían al estadio de fútbol donde se celebraría un partido de béisbol, el deporte nacional. Gracias a Dios, dirían los venezolanos, por lo menos nos queda luz en el béisbol.

Esa es la broma de Chávez, claro que, en léxico venezolano, broma no es un chiste, sino una pifia.