jueves, 24 de abril de 2008

Entre Artistas y Reyes !



Uno de los personajes que más sensación y conmoción haya causado en el mundo. Uno de los gobernantes más controvertidos de todos los tiempos. Jefe de un país y de una nación inmensamente rica. Líder de la antigua Persia, máximo jerarca del pueblo iraní, él fue: Mohammed Reza Pahlevi, mejor conocido como el «Sha» de Irán.
Tuve la oportunidad de compartir con su hijo en Manizales, Colombia en enero 2008.
( Foto: Izq. El Pianista Julián De La Chica, centro el Príncipe de Irán y Edwin Rosario)
Algo acerca de este gran personaje:
Sin lugar a dudas ha sido uno de los personajes más controvertidos de los últimos tiempos. Y tal vez esto tenga más sentido hoy en día si miramos lo que actualmente sucede en el Golfo Pérsico.
Mohammed Reza Pahlevi fue quien trató de convertir a su nación en un Estado apartado de las costumbres de la antigua Persia, aunque no le bastaron 37 años para ello. Deseaba hacer tantas cosas, transformar su patria, cambiar costumbres, pero no pudo. Y eso contando con la enorme riqueza proveniente de los yacimientos petrolíferos y el apoyo incondicional de los Estados Unidos...
La verdad es que había una candente oposición. El pueblo estaba harto de las mentiras y la ignominia en que vivía. Algo tenía que pasar, algo tenía que suceder. Y sucedieron cosas peores... El destino había jugado también su partida. Un líder tenía que caer y otro más derrocarle y sucederle. El «Sha» se iría, y el «Ayatollah» Khomeini vendría y quedaría en su lugar.
Mohammed: su vida
La vida personal del «sha» fue bastante intensa, aunque también accidentada. Cuando contaba 20 años de edad, en 1939, Mohammed se enamoró de una bella princesa egipcia y casóse con ella. La boda se realizó el 15 de marzo de ese mismo año. Pero Fawzia, acostumbrada a los lujos de la corte egipcia, se negó a compartir la responsabilidad de los asuntos de un país pobre como Irán.
El desamor hizo su aparición hasta el punto de dormir ambos en camas separadas. No obstante, y a pesar de todo ello, nació una niña: Shahnaz. Sin embargo, faltaba algo, faltaba alguien que era buscado a toda costa... Un varón que permitiera la continuación de la familia Pahlevi.
El matrimonio se deshace en 1948. Más tarde, tres años después, en 1951, el «Sha» de Irán volvería a casarse. Este vez con una preciosa, joven y linda mujer de apenas 18 años de edad, Soraya Esfandiari y que, por desgracia, tampoco le daría el hijo y varón deseado que tanto anhelaba.
La cosa no quedaría ahí y vino otro matrimonio
. La escogida en esta tercera ocasión es Farah Diba, una bella estudiante, quien desde su más tierna infancia había sentido una adoración especial hacia el soberano. La boda se llevó a cabo en 1959, y de esta unión nacieron cuatro hijos; siendo el primero, varón. El «Sha» podría dormir ya tranquilo. Tenía un sucesor, aunque este jamás llegaría al poder (al menos hasta ahora...).
Un cambio radical:
Amigo de la modernización, un apasionado del cambio radical de su país, Reza Pahlevi fue derrumbando poco a poco viejas costumbres, y transformando a su país en una nueva nación occidentalizada. Derogó la ley que establecía que las mujeres deberían permanecer siempre con «chador» (velo) sobre su rostro, y los brazos ya no tendrían por qué estar cubiertos; los hombre tendrían el derecho a hacerse escuchar sin temor a tabús políticos o religiosos; en fin, toda una serie de cambios a los que nadie -incluso aquellos que lo deseaban- no estaban acostumbrados
Y así como mucha gente estuvo de acuerdo con el sha, las voces de protesta no tardaron en hacerse escuchar. Mientras tanto, por su lado aumentó el armamento de su ejército, convirtiéndolo en uno de los más poderosos que rodean el Golfo Pérsico. Una manera de controlar y seguir dirigiendo.
Fin y derrocamiento:
Se dice que el régimen del «Sha» se había tornado cada vez más opresivo. Se le responsabilizaba de los problemas económicos. Había mucho descontento y todo esto fue tomando revuelo hasta estallar la bomba. La situación era desastrosa. La campaña de modernización emprendida por el «Sha» iba contra las leyes islámicas. Se había dado el voto a la mujer. Congregaciones religiosas opuestas al islam, a los shiítas, eran tomadas más en cuenta. Los pobre eran más pobres y los ricos más ricos.
Vienen más manifestaciones. Algunos colegios religiosos (universidades) son allanadas por el gobierno. Es hora de actuar. Se pide al pueblo que se una a la causa (algunos hasta piden que se tomen las armas) y se pide al «Sha» que se vaya.
Es diciembre de 1978. El «Sha» trata de controlar la situación, pero no puede. Enfermo de cáncer, es aconsejado por uno de sus allegados para que tome «unas largas vacaciones». Un millón de personas desfilan por las calles pidiendo la renuncia del «Sha». Este no tiene más remedio que retirarse.
Ya antes había entrado en funciones un nuevo primer ministro Shamur Bakhtiar, pero esto tampoco sirve. El 16 de junio de 1979, es cuando Bakhtiar aconseja al «Sha» a tomar sus «merecidas vacaciones». Es «Sha» se va, Bakhtiar se queda; pero, no mucho. Once días después, el «Ayatollah» Khomeini regresa a Irán, y Bakhtiar sale huyendo. El derrocamiento del régimen se había completado y Khomeini era ya el gobernante de todo Irán.
Muerte y fin:
Se dice que las desgracias jamás llegan solas. Después de 18 meses de alejarse de su país, en calidad de autoexiliado, un cáncer linfático, complicado con hemorragia en el páncreas, pone término a la vida de este personaje. A los 60 años, en la ciudad de El Cairo, moría Mohammed Reza Pahlevi, mejor conocido como el «Sha» de Irán.
Gracias al Historiador: Federico Ortíz-Moreno