viernes, 10 de agosto de 2007

Charmaine Berrios Enchautegui, Reina Comprometida con la sociedad.


La reina, nacida en California y de ascendencia boricua, viajará a Guatemala para entregar el cetro. (Primera Hora / Pipo Reyes) Viernes, 10 de agosto de 2007 Aixa Sepúlveda Morales / Primera Hora

Para Charmaine Berríos Enchautegui, Miss Teen Turismo de las Américas 2006, el concepto “belleza” ha degenerado con el tiempo.Esta aguadillana de 15 años ha permanecido inmersa en la labor social desde muy pequeña. Y hoy, con un título internacional en sus manos, intenta contagiar a otros con este pasatiempo.“Hay que tener belleza interior. De nada sirve ser bonita por fuera y por dentro ser un monstruo. La gente ahora, cuando ve un concurso de belleza, piensa que debe ganar sólo la más bonita, y eso no es así”, dijo. Charmaine Berríos Enchautegui comenzó a trabajar desde niña con la Asociación Americana del Cáncer, junto a su abuela, Avelina Cruz, quien padeció cáncer de seno.Desde entonces, contó, se contagió con la idea de ayudar a los demás. Así ha ido forjando un currículo en el que abunda el trabajo social, lo que aspira solidificar cuando comience sus estudios universitarios para convertirse en educadora de niños con necesidades especiales.La reina de belleza se mantiene vinculada actualmente con la Asociación Americana del Cáncer, más trabaja con la Policía de Puerto Rico y la Asociación de la Superación del Niño Síndrome de Down.“Todo esto ha sido una experiencia increíble. He aprendido a valorizar lo que tengo y lo que soy”, señaló.Con su extenso currículo de labor social, Charmaine Berríos Enchautegui logró cautivar en el concurso internacional, que se realizó en Guatemala el pasado año.Antes de regresar a la Isla como reina internacional, la joven nacida en California decidió regalar toda la ropa que llevó a la competencia a los niños de la calle.“Me siento bien haciendo cosas así porque sé que estoy ayudando a niños y que estoy ayudando a que sonrían”, comentó.Charmaine nació en California y llegó a la Isla a sus cuatro años. Desde su llegada reside en Aguadilla, lugar en donde habita su familia materna.La joven, que domina a la perfección tanto el inglés como el español, explicó que nunca dudó en representar a Puerto Rico en un evento internacional, ya que se siente totalmente boricua.“Me siento así por mi personalidad. Soy rumbera, bien alegre, humilde. Soy toda una boricua y lo represento con orgullo”, expresó, mientras recorría una de las playas de su pueblo costero.La joven reina regresará a Guatemala en noviembre para entregar su corona.