martes, 4 de septiembre de 2012

Miss Puerto Rico Petite, quiere dormir con la corona !!


  
 
Miss Puerto Rico Petite 2013, Alejandra Hernández Solivan, es estudiante de Prejurídico de la facultad de Humanidades en la Universidad de Puerto Rico, (angel.rivera@gfrmedia.com)

martes, 4 de septiembre de 2012
Frances Tirado / ftirado@primerahora.com

Su entrega y disciplina por ganar la corona de Miss Puerto Rico Petite 2013 fue tan intensa que Alejandra Hernández Solivan siente que valió la pena el sacrificio para perder las 20 libras de sobrepeso que tenía, razón por la que en ocasiones dudó lograr su meta en la competencia.

La joven de 19 años de edad y oriunda de Aibonito, el pueblo que representó en el certamen realizado el pasado domingo en el Centro de Bellas Artes de Guaynabo, revela a Primera Hora que “desde el principio fue un reto bien grande para mí porque yo tenía que trabajar con mi físico muchísimo, porque tenía que dar la milla extra”.
“Todos los días me levantaba pensando en la corona, la veía en todo momento. Tuve que rebajar 20 libras para trabajar en mi físico y había candidatas muy fuertes. Yo sabía que yo podía ganar la corona, pero sabía que tenía que estar seca y trabajar para ganarla”, dice con sencillez la joven que mide 5’3” y pesa 105 libras.

Emocionada, confiesa que “tengo la corona puesta y siento que es de mentira. Cuando dijeron el nombre de la primera finalista, que fue Miss Manatí, yo me quería morir, lloré en estado de shock, no lo quería creer y no paraba de llorar. No tengo palabras para explicarte cómo me sentí”. “No me quiero quitar la corona, quiero hasta dormir con ella, es algo bien emocionante”, acota la beldad boricua que vive con su madre, Janice Solivan.
La estudiante de Prejurídico de la facultad de Humanidades en la Universidad de Puerto Rico, Recinto de Río Piedras, es consciente de que “las críticas eran: ‘Aibonito es bellísima, pero está gorda’. Gracias a Dios esas críticas constructivas me dieron las fuerza de demostrar que yo podía, aunque esos comentarios me desanimaban”.
Tras comenzar una rutina de ejercicios y mantener una alimentación balanceada, obtuvo el resultado que deseaba, tal como lo planificó. “Estoy que no quepo, estoy feliz”, dice.
Alejandra Hernández Solivan, por cierto, ganó el premio de mejor rostro y no podía conformarse con eso, por eso trabajó en su físico para lograr un equilibrio en todo.